Conociéndonos

Llegamos a tu casa y noté que te gustó tu nuevo hogar, definitivamente no está tan cálido y acogedor como el útero de mamá, pero parecías adaptarte muy bien al nuevo gran espacio.

Al día siguiente de tu llegada a casa, tuviste muchas visitas, fue toda la familia de tu papá a visitarte, tu tío, tía, tías abuelas, abuela y hasta tu primita. No parece importarte mucho el ruido , ni el estar de brazos en brazos, incluso creo que lo disfrutas, estás a gusto teniendo toda la atención para ti.

Te gusta mucho estar acostado boca abajo en el pecho de mamá, y si no puede ella, en el mío, te arrullas con el movimiento que genera mi respiración y el sonido de los latidos de mi corazón.

Después de ese primer fin de semana de tu llegada a casa, se comenzaron a construir rutinas para ti, ensayábamos con cuál sería la mejor hora para bañarte, para tomar el sol, para darte tus vitaminas, arrullarte y dormirte. Nos estábamos conociendo así que toda esta construcción se hacía en base a ensayo y error, pero poco a poco nos ibas dejando muy claras tus preferencias.

Los primeros días mamá tenía miedo de cambiarte el pañal, darte de comer y bañarte, no se atrevía a hacerlo sola, buscaba el apoyo de tu papá o el mío, pero fue aprendiendo cada día, primero dominó lo de amamantarte, después cambiarte el pañal y por último bañarte ella solita, lo hicimos varias veces juntas, hasta que se convirtió en una experta. El proceso de mamá fue paso a paso, porque algunos movimientos bruscos le ocasionaban dolor en la herida. Pero también pronto comenzaron a desaparecer las molestias y cada vez se movía mejor.

Otro tema ha sido cazar las vacunas que deben aplicarte, aún no logramos que te pongan la BCG porque no se consigue, visitamos varios Centros de Salud en Querétaro sin éxito, en el sector privado tampoco la tienen, así que esta vacuna que debías tener casi desde tu nacimiento no hemos logrado que te sea aplicada. Como que nos vamos resignando a que así serán las cosas en México ahora, que comiencen a escasear suministros indispensables. También es verdad que ya fuiste inoculado con la de Hepatitis y tuviste tú dosis de vitamina A. Seguiremos esperando por la BCG, y no es que sea muy común la tuberculosis en estos días, pero ahora nunca se sabe.

Tus primeras semanas de vida han sido muy emocionantes para mi, nos estamos conociendo cada día más, adoro mirarte por horas, mientras duermes, comes o tomas el sol. Me encantan tus gestos, que son muchos para sólo tener unos cuantos días de nacido..

Siento que me escuchas y que hasta te gusta el sonido de mi voz, tal vez te es familiar y así como veo que te gusta a veces invento canciones y te quedas muy atento escuchando. Tu mamá nos ve juntos y tiene la impresión de que te caigo bien, ¡que bueno!.

Amo cuando respiras fuerte para arrullarte y si alguien te mueve o te interrumpe entreabres un ojo como si fuera una advertencia de que no molesten y después sigues en lo tuyo, respirando fuerte como si nada.

Varias personas me han dicho: «A esta edad solo comen, duermen y hacen popo» que va, no te conocen, tu eres un recién nacido muy activo, que por cierto, duerme poco.

Me emociona mucho cuando te cargo y tu con tu manita apenas te acerco a mí, agarras la tela de la blusa muy fuerte como en un afán de permanecer ahí y sentirte seguro, hasta el punto de que si te va a cargar alguien más, hay que arrancar la tela de tus manitas.

Pero la verdadera magia brota en el momento que tu mami te mira, cada día la veo más y más enamorada de ti, también me doy cuenta como tú reconoces su olor y cómo prestas atención cuando escuchas su voz.

Cada día que pasa se hace más grande el amor que surgió entre ustedes dos.

Deja un comentario