Comenzó una especie de conteo regresivo y ya siento que entré en una carrera contra el tiempo. Supe el Miércoles pasado que Sara había comenzado a dilatar, eso me indicó que tu llegada es inmininte.
A partir de ese momento comencé a escuchar a tu mamá muy intranquila en nuestras llamadas telefónicas y eso me pone a mí muy nerviosa. Me apresuré en dejar todo listo en mi trabajo y en mis asuntos personales para correr al encuentro de ustedes dos.
Leo, mami quiere más ayuda en los quehaceres de la casa, más solvencia para pagar los gastos de rutina y algún pequeño fondo para los extraordinarios y también surgirán nuevos gastos con tu llegada, todo esto hace que ella se ponga cada vez más tensa y si le sumamos la incertidumbre por tu llegada y por cómo será todo el proceso, la pobre entra en crisis momentáneas, por eso sé que se sentirá más tranquila conmigo apoyándola.
Todo lo que está a mi alrededor se vuelve intrascendente cuando se trata de ti y de tú mamá.
Así que subí dos maletas al carro, junte provisiones, cargué gasolina y siete horas después ya estaba aquí en Querétaro abrazándolos.
Ayer hablamos Leo, te conté que ya estaba aquí, que todo estaba listo para tu llegada, que hasta la carta de autorización de gastos médicos la teníamos, que te sintieras libre de venir cuando estuvieras preparado para hacerlo, que te esperábamos con los brazos abiertos y todo el amor del mundo. Respondiste al ratito, pues mamá arrojó poquito líquido amniótico.
Tú eres muy chiquito y aún no entiendes de trámites, pero estoy segura de que sentiste a mamá más tranquila, más feliz y todo a tu alrededor más relajado y seguro. Yo sabía que aún no era el día de tu llegada, pero necesitaba tener esta conversación contigo para que supieras cómo vamos aquí afuera y estuvieras tranquilo, sin preocupaciones igual que mami. Así será de ahora en adelante, siempre intentaré que tu vida sea más feliz.
Me contó tu mami, que ahora que estás a punto de llegar, te mueves de manera diferente, ella dice que sigilosamente, eso me causó mucha gracia, pero es que te empujas para encajar cada vez mejor tu cabecita en la pelvis de mamá y al estar en posición tienes menos espacio para grandes movimientos.
Adoro verlos muy unidos y en constante comunicación, ella escucha todas tus señales e interpreta lo que quieres transmitir y tu eres cada vez más claro para hacerte entender, ella pone atención a cada cambio en su cuerpo para entender lo que necesitas y está dispuesta a seguir esperando el tiempo que sea necesario y mira que las últimas semanas de gestación no son nada fáciles, pero ella quiere estar segura de que tú estés listo.
Tal vez mañana sea el gran día, dormiré con la ilusión de que muy pronto nos veremos cara a cara y te sentiré en mis brazos, aunque ya te he visto muchas veces en mis sueños.

Ay deoz. Son muchas cosas juntas. Ya casito nosotros también vamos con la esperanza de ayudar en los primeros días de Leo fuera de la pancita🥰
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Será maravilloso cuando estén por acá.
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WOW!! eres MARAVILLOSA!!! Glenys, no cabe duda que naciste para ser escritora. Me encanta todo lo bonito que escribes, me trasladas a esos momentos que están pasando y siento que los vivo con ustedes. Las abrazo con mi alma, las amo mucho mis amigas y hermanas del alma. Besos y abrazos. 😘😘😘😘❤️❤️❤️❤️❤️
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Gracias nena!! Que bueno que estás con nosotras en esta etapa, te queremos y te mandamos un abrazo inmenso.
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