Se van estabilizando mis emociones pero no dejan de ser intensas.
Sigo en una especie de duelo por todo aquello que mi hija ya no vivirá.
Como ganar dinero y gastarlo en cosas que ella quiera o necesite sin pensar en nadie más.
Como desmayarse y dormir hasta que el cuerpo lo pida.
Ya no realizará esas giras que tanto soñó, bailando con un artista y saltando de show en show.
Ya no será la dueña de su tiempo.
Pero porque a mi mente la siguen rondando estos pensamientos, si viví lo bello de ser madre y todos esos inolvidables momentos que me trajo la maternidad.
Fue porque pospuse, pospuse y pospuse; postergué mis sueños, mis necesidades y mis más profundos anhelos.
Dejé de ser yo para ser la mamá de Franco y después de Sara. Dejé de pensar en qué necesitaba yo, para pensar en qué necesitaban ellos, me fui alejando de todo aquello qué quería hacer para proporcionarles estabilidad a ellos. Tiré la aventura a un lado porque ellos necesitaban rutinas y seguridad.
Abandoné la creación porque ellos necesitaban buenas escuelas y un montón de actividades extra.
Me alejé otra vez de mi País (muy acertado) y seres queridos porque ellos necesitaban un futuro.
Trabajé en lo mas rentable para cubrir sus necesidades, tuve suerte de disfrutar cada trabajo realizado, pero todos me alejaron de mis sueños.
Entonces yo sólo sé que ella es mi bebé, mi pequeña hija quién ahora tendrá que hacer todas esas concesiones, será ella quien ahora se postergue para que un nuevo ser se abra paso de la mejor manera en este mundo. De la manera más segura y óptima.
Yo sé que cuando ese nuevo ser esté delante de mi, lo voy a querer tanto que es probable que me sorprenda el sentimiento, pero ahora sólo puedo pensar en mi bebé, mi niña, mi gran amor, Sara.

Que lindas tus palabras, viene lo mejor… ❤🙏
Me gustaMe gusta
¡Gracias Normita!
Me gustaMe gusta